viernes, 24 de septiembre de 2010

"Escondite"

La bella se esconde detrás de las ramas
de un bosque habitado por místicas flores,
¿qué teme la bella de enhiestos albores
que inunde sus ojos cargados de gracia?

La bella no escapa detrás de las ramas,
parece que espera impaciente un evento,
¿quién teme a la bella de albores enhiestos?
Tal vez es que espera que puedan hallarla.

La bella mantiene sus piernas ancladas
detrás de las ramas del bosque encantado
espera paciente, con ojos cansados,
tal vez es que espera que puedan hallarla...
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.

martes, 21 de septiembre de 2010

De amor mancillado

Cuando mis juicios terminan
con disidentes acuerdos
sobre una mesa vacía
de intermitentes intentos

por traspasar las barreras
que me separan del cielo
que está, por cierto, muy lejos
de mis ideas más fieras

y que se encarga de anclarme
con despreciables miradas
a la humedad de la carne

donde reside un espanto
de incoherente sapiencia,
quedo de amor mancillado.
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Adventus

Luz que discontinua te apareces
por encima de las hojas verdes
de algún árbol seco anonadado
por tus místicas visiones de los meses
que le quedan
como un ser dotado
de sombría compasión,
deja que se quiebre
el afluente invicto
que desciende hasta su base
y alimente las raíces casi muertas
que mantienen su valor para vivir;
deja que se quiebre
y que descienda hasta mis pies...
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.

jueves, 19 de agosto de 2010

Por una gota de paz

Con una gota de paz
dejada sobre la tierra
como quien deja un recado,
como quien ve un accidente
quedar lejano,
lejano,
ausente...
Así no fue suficiente
para calmar desventuras.

Por una gota de paz
abandonada a su suerte,
como quien deja, inclemente,
un recuerdo indefenso;
y que empezaba a secarse
por el olvido...
sólo elevose una mano
para clamar por piedad.
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.

martes, 1 de junio de 2010

Cazamemorias

Caminos vacíos ambientan su paso,
cálidos vestigios resguardan su vuelta;
cálidos vestigios, chimenea ardiente,
vida incinerada...

Porta un antifaz azul entre sus manos
y un báculo antiguo lo mantiene a senda:
cálidos vestigios de un mísero ausente,
hambre controlada...

Sus ojos tan pálidos brumados se internan
tras su cabellera larga y descuidada:
cálidos incisos de una noche imberbe,
furia inanimada...

Se lleva un bocado de memorias tersas,
cálidos vestigios de una vida hastiada,
sin sabor alguno; suerte de un ausente,
resignado al alba.
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De febrero