Cierra la puerta, las ventanas, y también las cortinas, que la luz se filtra, y aunque apaguemos las luces un gato podría vernos.
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Es algo que pasa muy a menudo. Siempre hay dos ojos brillando en la oscuridad... Sí, una entrada después de mucho. Mucha indecisión, tal vez. Quizá sea mejor apagar todo...
viernes, 5 de abril de 2013
lunes, 21 de enero de 2013
Botón nostálgico
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¡La primera entrada del año! Wiuuuuu... Sí, no es cosa para celebrar, he tardado demasiado. Pero ahí tienen, para que se pongan tristes cada vez que vean un botón abandonado en la calle.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Vigilia del Fin del mundo
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| Foto: YunPhoto |
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Como siempre, aquel sentido extraño que se les atribuye a los animales, ése que les dice que algo está por suceder, esa facultad nohumana será ignorada y se le dará preferencia al amarillismo televisivo, aliado eterno de la dictadura del reloj, que se mofa del mundo.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Sobre los besos en la calle
Besarla. Morder sus labios, saborear amargura. Bajar por su cabello hasta su cintura, llevarla hacia ti y confiar en el azar, mas no en la fría pared que los ha acogido y hacia la que van a parar sus infidentes deseos. Confiar en el azar, mas no en la multitud que camina cerca, como si no existieran, pero ser denegado por un claxon, levantar el rostro, abandonar un instante el deseo y contemplar el azar, un bus amarillo que recorre la avenida y un niño con cabeza de caballo en su interior. Abandonar los labios porque los ojos se pegan al caballo, al niño, a la cabeza, dejar de ceñir la cintura, oír un relincho, creer haberlo oído, dejar de sentir, y ella no, que el caballo, el niño, la cabeza, importan más. Ser abofeteado y no poder relinchar.
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Es ese tipo de cosas que forman parte del paisaje urbano y merecen ser anotadas, pues su repetitividad las llega a convertir en situaciones de nula atención. Debemos mirar, mirar con atención, y cuidadosamente para evitar golpear la vista contra una pared de vidrio translúcido o una cabeza de caballo.
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Es ese tipo de cosas que forman parte del paisaje urbano y merecen ser anotadas, pues su repetitividad las llega a convertir en situaciones de nula atención. Debemos mirar, mirar con atención, y cuidadosamente para evitar golpear la vista contra una pared de vidrio translúcido o una cabeza de caballo.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Trapecio
Hagamos acrobacias. Saltemos hacia el trapecio y hagamos piruetas imposibles; intentemos caer nunca en la red, hagamos un drama; que todos rían. Pongamos en riesgo golpearnos la cabeza y yacer muertos. Sería un final excitante.
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He aquí "Trapecio", y un dibujito mío. A veces, cuando quiero publicar algo, no encuentro imagen en la red por más que busco, entonces hago estas cosas. El espectáculo, señores, debería continuar, pero me convierto en un rebelde y decido cortarlo para dejarlos estupefactos ¡Voilà!
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He aquí "Trapecio", y un dibujito mío. A veces, cuando quiero publicar algo, no encuentro imagen en la red por más que busco, entonces hago estas cosas. El espectáculo, señores, debería continuar, pero me convierto en un rebelde y decido cortarlo para dejarlos estupefactos ¡Voilà!
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