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sábado, 7 de julio de 2012

Lapicero

Tengo un lapicero inútil y mi nombre es Falso. Recuerdo cada palabra que lo construye y cada tiempo que lo atesora. Recuerdo cada vaivén irrealizado por las apresuradas curvas de sus palabras. Y lo incontable, la agilidad graciosa con que su punta fina gira sobre papeles blancos para escribir un nombre... que no es el mío.

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Suele pasar, suele pasar. No te das cuenta, pero te pasa, y la falsedad se te sube al rostro y delata tu incierta existencia, y ríes como loco y caes al suelo y te retuerces por el dolor en el vientre. Claro, como siempre, diciendo ininteligibles.

viernes, 15 de abril de 2011

Falso Pinocho

Imagen tomada de Aquí

Danza hipotético el niño
de piel color de caoba,
lucha sus duras articulaciones,
truena sus partes, camina.
Anda con mucho sigilo,
preso de un blando "tap tap",
próximo a descalabrarse,
a caer sin dolor
sobre el piso de piedra.
Mueve los ojos ansioso,
lucha hipotético su condición,
solo, sin hada madrina
ni bicho parlante.
Danza hipotético el niño
de piel color de caoba,
camina estridente,
con mucho sigilo...
buscando a su padre.

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Buen día, señores... Perdí algunas cosas. Primero, el control de los capítulos de lo que publico en Errror de Imprenta. Luego, creo que la cabeza, porque ahora mismo estoy en la nada —sí... la mismísima nada—. Pero no les diré cómo es la nada... Olvídenlo.
Esta cosa que publico hoy aquí ha sido muy divertida de hacer. No me tomó mucho tiempo, pero me ha agradado tomar como referencia a un personaje clásico. No sé ustedes. Seguro algún día sabré qué piensan al respecto. Por ahora solo les agradezco estar por aquí... ¡Adiós!